Guía peces de agua dulce

Lamprologus meleagris - Lamprologus stappersi

- Orden: Perciformes
     - Familia: Cichlidae
         - Genero: Lamprologus

También conocida como Meleagris , stappersi, conchicola nacarado


Morfología: Fusiforme, alargado, ligeramente comprimido, con frente bastante inclinada, que hace que sobresalgan ligeramente las orbitas de los ojos, y boca grande dirigida hacia arriba.
De color plateado, con manchas irregulares negro o marrón metálico, más o menos oscuras, con infinidad de puntos nacarados alineados que destacan tanto en su cuerpo como en las aletas.
La anal posee además un filo anaranjado y la dorsal en blanco y negro.
Los flancos también presentan tonos purpura.
En el borde más bajo del opérculo hay un ocelo negro afilado de azul.
El ojo esta bordeado ligeramente de azul, por la parte superior, y la garganta es plateada, con una ligera iridiscencia azul.

Dimorfismo sexual: Entre peces de la misma edad los machos son perceptiblemente más grandes y los puntos en sus colas forman a menudo rayas más reconocibles. En los juveniles es difícil, si se tiene experiencia con ellos, según van creciendo pueden distinguirse por el comportamiento.

Hábitat: Endémico del lago Tanganica. Entre, Kalemie, y Moba en las costas del Congo. Habita orillas arenosas bajas, en donde las conchas vacías del caracol de Neotauma están depositadas, y las sirve como abrigo.

Tipo de acuario: Tamaño mínimo del tanque 60 litros, para un acuario específico de pocos ejemplares, un harén, un macho y dos hembras. Primando la superficie a la altura.
Como todas los conchicolas, necesitan de fondo una arena fina y muy muy suave, estas especialmente ya que se entierran, e infinidad de conchas vacías, cuantas más mejor con el fin de disminuir las rencillas, con un mínimo de 4 por cabeza, que pueden ser las originales del lago, de Neotauma, o de cualquier caracol terrestre, con suficiente apertura.
Son hábiles cavadores, y "decoradores "moviendo la arena, se aposentan en la arena, con las pectorales y sacuden sus colas, y con la cabeza la "colocan" hasta crear verdaderos hoyos. La nube de arena que levantan mientras a su alrededor es digna de verse.
Además son muy dados a enterrar conchas digamos de repuesto, limitando así su utilización por rivales, ya sean de la misma especie o de otra.
A pesar de vivir en harenes, las hembras suelen ser agresivas entre ellas, de manera que el territorio del macho es amplio, las conchas de las hembras deben estar con suficiente distancia unas de otras, de lo contrario conchas demasiado acercadas causarán agresiones y una menor eficacia en la protección de los alevines, de ahí que a diferencia de otros conchis necesiten acuario relativamente más amplios.
Si se quiere harenes mas grandes o varios harenes hay que tener esto en cuenta, y además de acuarios más grandes, separar los territorios mediante decoración a base de piedras.
No mantener en el mismo tanque que otros conchicolas cercanos como los occellatus para evitar hibridaciones.

Dimensiones: 6-7 cm los machos , mientras que las hembras solo llegan a 4-4.5 cm

Alimentación: Omnívoro. Pero sobre todo carnívoro en la naturaleza, alimentándose en su hábitat natural de zooplancton generalmente, pero puede comer casi cualquier cosa en cautiverio.

Nivel: Fondo .Se pegan principalmente a la arena pero están dispuestos y subir en caso de peligro o de un b

Temperatura: (23.0-26.0) ºC

Ph: 7.8-9.3

Dureza: (10-20) ºGH

Sociabilidad: Territorial, y particularmente agresivo, más como es lógico en época de freza, es mejor mantenerlos en acuarios específicos, teniendo en cuenta la agresividad también de las hembras, darles espacio es fundamental.
Cuando sacan su agresividad, hinchan la papada, y abren desorbitadamente la boca como para parecer más temibles.
Si están en esas condiciones, se comportan de forma discreta, con un comportamiento "personal" digno de observar, pasan la mayor parte de su tiempo cerca de su concha redecorando, pero tienen una costumbre curiosa, estos peces hacen " el muerto " admirablemente, de vez en cuando se entierran en la arena, y permanecen totalmente inmóviles, por lo que no es raro creer que faltan, lógicamente también lo utilizan como defensa.

Reproducción: Ovíparo.
La reproducción no parece plantear problemas a menos haya que demasiados meleagris en poco espacio. Pero si están en condiciones después de que frecen por primera vez, frezarán casi constantemente
El comportamiento durante freza es absolutamente asombroso.
El ritual es siempre igual, y no es fácil verlo, ya que no son ostentosos, ni cambian de color. El macho se hace muy molesto y posesivo, persigue a hembra sin descanso y ocupa su concha. Ella si no está lista para acoplarse en ese momento, le echa sin contemplaciones, por más que el insista.
Si está dispuesta pone los huevos dentro de la concha, donde el macho los fertiliza desde fuera.
Una vez fertilizados los huevos, deja a la hembra cuidar la puesta sola retirándose a la suya, o a hacer lo propio con otra hembra ya que como en el lago, les polígamo.
Los huevos son ovales, de 1mm más o menos y de color amarillo pálido.
La eclosión tiene lugar a las 72 horas a 26º.
La hembra desaparece en la concha, y se aventura raramente hacia fuera, y nunca lejos. Después de una semana, los alevines han consumido su saco vitelino, y empiezan asomarse, miden 4-5 mm. Y son de fondo blanco traslucidos con machas difusas de color tostado.
Es entonces cuando la hembra, se pone en la entrada de la concha, con su vientre pegado a la arena y avanza azotando la arena con la cola, rechazando la arena con su boca, tanto hacia los lados primero, y como hacia dentro de la concha. Lo cual tiene dos razones, la primera es hacer una trinchera, que separe su pequeño mundo del resto, y la segunda la de echar la arena a la entrada de la concha, posiblemente sea que en la naturaleza, donde la comida es poco abundante, la hembra alimente así a sus crías removiendo los bichillos de la arena.
Una vez hecho el "parque" los alevines se aventuran saltando más que nadando, hacia afuera de la concha. Cualquier alevín atrevido que ose salirse del recinto, será inmediatamente atraído por la madre que estará vigilándolos.
Cada movimiento inesperado, dentro o fuera del acuario, causa una reacción instintiva tan característica para los meleagris: zambullirse en la arena, manteniéndose así sin un solo movimiento. Esta reacción maravillosa protege contra depredadores.
Durante este período, la hembra es feroz y no vacilará atacar a todo lo que amenace incluida una mano.
Una vez que los alevines empiezan a abandonar la concha, el macho vuelve como vigilante y ayudará a la hembra en defensa de la concha y de la prole, aunque se repartirá entre sus distintas familias.
Se les alimentará con nauplios de artemia, y la misma comida que los adultos finamente triturada.
Crecen bastante rápido, en comparación con otros conchicolas, cerca de 1 cm al mes, a los dos meses les empieza a salir la coloración adulta, y el crecimiento entonces es más lento, su comportamiento se parece cada vez más a sus padres e intentan ya ocupar conchas propias.
Alrededor de los seis meses adquieren su madurez.

Expectativa de vida: ¿?

En 1991, H.Büscher describía al Lamprologus meleagris, un nuevo conchicola, recogido alrededor de Bwassa, a 65 km al sur de Moba sobre la costa congolesa (el exZaire) del lago Tanganyika.
Siete años más tarde, pescaba al mismo pez en la desembocadura del río Lukuga, en Kalemie, lo que representa más de 300 kilómetros al norte de la localidad anterior.
Ahora bien en medio esta extensa superficie de recogida se sitúa Mpala, lugar en donde se había recogido el holotipo que sirvió a la descripción de Lamprologus stappersii en 1927 por Pellegrin....
El mismo Büscher reconoce que estos dos peces son extremedamente cercanos en morfológica, también en comportamiento, además de que ocupan los mismos hábitats, se encuentran ambos sobre los fondos fangosos cerca de las desembocaduras des ríos.
Si a esto se añade que el Lamprologus stappersii se describió en 1927, parece evidente que el meleagris no es más que el sinónimo de un pez descrito 64 años antes.
Por ello lo lógico sería llamar Lamprologus stappersii a los meleagris. Pero hay quien los considera dos especies distintas, y hay quien dice que es la misma.